Contribución territorial e impuesto inmobiliario sobre las piscinas

La construcción de una piscina aumenta su patrimonio inmobiliario, ya que se trata de una construcción   « de obra », no desmontable. Esta construcción está considerada por la ley como una dependencia de su casa. A este título, su piscina está sometida al impuesto inmobiliario.

Y, dado que una piscina necesita cimientos, se aplica igualmente la contribución territorial.

La contribución territorial se calcula sobre el valor de arrendamiento de su casa. Añadir una piscina a su propiedad aumenta el valor de arrendamiento de ésta y, por consiguiente, su contribución territorial.

El cálculo de la contribución territorial sobre su piscina será proporcional a la superficie de suelo ocupada por el vaso, su terraza y su local técnico. Deberá pues efectuar un cálculo preciso de la adición de estas superficies en su declaración de la renta.

La ley impone un plazo de 90 días para declarar la superficie de la obra una vez terminada ésta.
Sin embargo, la contribución territorial solamente se aplica a partir del tercer año de existencia de su piscina. Como « nueva construcción », su piscina estará exenta de la contribución territorial los dos primeros años.

Sepa que si no declara su piscina en sus impuestos, se realizan verificaciones sobrevolando los municipios en helicóptero y las rectificaciones fiscales pueden aplicarse sobre varios años.